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A veces te pienso descalzo
Eso es, a menudo, mas satisfactorio a pensarte desnudo
Es como cuando decido entre cebollas y chocolates
Un todo en la nada, y nada en el todo.
Así prefiero entonces respirar tus callos, tus desgastadas plantas, tu pisada cansada,
Lo prefiero así antes de suspirar tras tu experimentada retórica, o tras una sonrisa dadivosa que no promete ni los dientes…
Y desespero al pensar que Dios juega con nosotros pensando, “haber que sale entre el buitre y la lagartija”
Pero… ¿Qué sale?
Penosamente, miradas sin un iris que tocar, bocas sin saliva con la cual jugar, dedos sin huella, y una rodilla… que nadie dobla.
Así pasa el amor, ¿amor?... sé que nunca he sabido distinguirlo
Pero hasta lo que hoy mis nulas experiencias me han dejado saber, es lo que sucede entres dos personas que se sienten sin tocarse, se miran sin usar los ojos, y se besan el alma… dije, ‘nulas experiencias’.
A veces te pienso descalzo, y tropiezo con mis pies.
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Carta breve y caritativa a un pintor ciego
Señor pintor:
El camino rojo que lleva a su casa
esta tarde se ha inundado de ojos,
todos nadan en ellos
parpadeando despreocupados las aceras,
y yo,
he ido a buscarle como es costumbre,
mordiendo el asfalto, susurrando silencios
y he tropezado, pupilosamente
entre pestañas necias y puntiagudas,
encontrándole,
usted ha estado ahí
pintándole ojos a la calle,
pues sus escasas riquezas le han privado de lienzos
y en lo retorcido de mi mente, he pensado
que usted pudiese pintarse unos ojos,
sin remuneraciones
yo
me ofrezco como lienzo.
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Estos poemas son viejos, y los publico ahora para la mera complacencia de Miss Juliet que es hoy su cumpleaños y me lo ha pedido. I love you bitch.
(Nunca te lo he dicho, pero por la única razón que me acuerdo de tu cumpleaños es porqué es tres días antes que el mío. Mua!)
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04 diciembre, 2008
21 mayo, 2008
Oye Paz, te estoy hablando...

Te estoy pensando, estas cosas de tu nueva vida que me destierran la espalda enlunada. Me alegró tanto verte, y me he sentido tan felíz con esa decisión tuya de venir todos los fines de semana, y de repente me siento importante al saber que es por mí -eso has dicho tú-, pero sé querida que detrás de todo esto, están tus propositos hedonistas, y qué más da, sabes que yo me amarro los senos e ignoro tus errores.
Esta mañana encontré una nota en la pared, al lado de aquella pintura de Dalí que no entiendo, que decía más o menos así: "Gracias por las vragas, y todo lo demás. Deje los hongos sobre la mesa, disfrútalos. Te quiero como a nadie, Julieta." Tome la nota en mis manos y me eche al piso, pensaba en aquella otra persona que soy cuando tú estás, tan tonta y alegre, crispando silencios sin decír nada. Me latía tu voz aguda en la manos diciéndome, "por qué putas eres tan rara" y con la cara angustiada, y yo sonriéndote, sin saber qué decír como siempre.
Aún no puedo creer que hayas sido tan desgraciada al amenazarme con ese concierto de Perlman, a veces eres tan cruel, lo peor es que así veo tanto de mí en ti, de repente creo que te estoy destruyendo. Sabes, todo este día ha sido tan "tú", te me apareces -loca-, todo el tiempo, en todas las personas y todas las cosas. Hoy un chico visitante del museo me ha dicho -después de darle algunas recomendaciones músicales-, ¿te sacrificarías?, - ¿perdón?- le contesté, y luego él dijo, "nada, es que eres muy bonita". Y pude ver en él tus grandes ojos de colmena, eras tú, era tu voz, tus palabras, tu amabilidad. No estás aquí y así causas todos los disturbios.
Me aburro, he leído Lorca toda la tarde y comido galletas de canela, ves, vuelvo a esta agonía de vieja sin nada y sin ti, tan patética ya sabes. Puse ese video que grabamos hace una semana atrás donde me regañas por todo y me gritas, que no sé pintarme la boca, que por qué uso la falda tan larga, que deje de fumar y sonría más, y yo desde la ducha gritándote que si continúas así no te llevaría a Broadway conmigo.
Ansío el fin de semana Julieta, amiga, esta vez cubriré la habitación con mantos púrpura, quiero verte amarilla entre ellos. No me dejes nunca, no es que te necesite, -tú sabes-, necesito esos hongos...
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